28 ago. 2014

TREBLE CONE: " ESQUÍ EN OCEANÍA " 20-07-2014

¡Sorpresa!¡Ha nevado! Una fina capa de nieve cubre el camping. Ponemos rumbo a Wanaka en el oeste de Otago, con cuidado en la carretera, que tenemos que atravesar el Lindis Pass.
Llegando a Wanaka, con desánimo vemos las laderas peladas. Decididamente NO HAY NIEVE. Este año no toca. La única opción es subir a las pistas de Treble Cone Ski Area para desde la base foquear un poco.

Lago Wanaka desde Treble Cone

La base de la estación está a 1.260m de altitud que para NZ ya es bastante. Además en este momento es la estación que más nieve tiene de todo el país.



Encontramos los cañones funcionando a tope. Si subir por las pistas no tiene nada de encanto, esto ya ... mata. Menos mal que las vistas con el lago Wanaka en el valle nos compensan!



Subimos rápidamente los 500m que nos separan de la estación superior. Un poco más de pista y la abandonamos definitivamente para salir a la cresta cimera del Treble Cone (2.088m).


Finalmente hace un día precioso, desde la cima tenemos una amplia panorámica de los Alpes Neozelandeses incluído el colosal Mount Aspiring (3.027m) como un Cervino local. Es la montaña más alta fuera del área de Mount Cook.






Bajamos hasta las pistas con no muy buena nieve y continuamos por éstas hasta la base de la estación. Están heladicas! Y nieve de cañón!






Bueno, pues ya hemos esquiado en Oceanía!

Va a ser el único día que saquemos los esquís de la furgo. Los valles están a baja altura, el inicio de las ascensiones con bosque hacen que las aproximaciones hasta donde hay nieve esquiable sean largas y complicadas,  los picos altos (en los que sí hay nieve) son escarpados, no aptos para el esquí de montaña. Y el estado de las pistas con nieve de cañón y al doble de precio que en el Piri, tampoco nos invita a pistear. En ese sentido no hemos tenido suerte llevándonos los esquís hasta el otro confín del Mundo, pero nos hemos visto recompensados con el buen tiempo que nos ha hecho durante nuestro periplo por la isla sur.

Lago Wanaka
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Prácticamente decididos a colgar los esquís (no nos va lo de foquear por las pistas), no nos queremos ir aún le la zona del Mount Aspiring. Vamos a hacer el trek al mirador del Rob Roy Glacier.
Se trata de remontar el valle del río Watukituki por una pista y aparcar en el Raspberry Creek.

Watukituki valley

El camino pedestre se dirige al refugio Aspiring, nos desviamos cruzando el puente colgante para introducirnos en otro precioso bosque neozelandés. Sombrío, misterioso y congelado.





 Un torrente azul nos lleva hasta el primer mirador menos interesante que el segundo y destino final de la caminata, donde hacemos una larga parada.




Las nubes están altas esta vez y no nos dejan disfrutar del todo de las vistas del glaciar. No importa, cualquier entorno en NZ merece la pena.




23 ago. 2014

MOUNT OLLIVIER (AORAKI / MT COOK NATIONAL PARK): ¡HAY QUE VER!! 17-07-2014

Disfrutamos de las primeras vistas del Aoraki/Mount Cook conduciendo por la SH8 hasta el lago Pukaki. Nos ponemos en la piel de Abel Tasman, el primer europeo que en 1642 descubrió la que es la montaña más alta de Nueva Zelanda. Entonces era Aoraki, la joven hija de Rakinui protagonista de la leyenda maorí que da origen a las islas de Aotearoa.




La Scenic Road que bordea la costa occidental del lago Pukaki nos obliga a parar una y otra vez a fotografiar esta maravilla. El tiempo no podía ser mejor. El paisaje es fabuloso. Pensar que normalmente está oculto por nubes... Los nervios y la emoción nos invaden, de verdad. No podemos creer que estemos en plenos Alpes Neozelandeses.



El P.N. Aoraki/M. Cook, parte de la llamada Te Wahipounamu junto a los P.N. de Fiorland, Monte Aspiring y Wetland, es Patrimonio de la Humanidad, con 140 cumbres que superan los 2000m y casi la mitad de su territorio cubierto por el hielo de 72 glaciares. Resulta casi increíble ya que la altitud no es para tanto. ¿No será que estamos  en el ficticio Caradhras, en el Señor de los Anillos?


Amanece rosa en Mount Sefton después de una fría noche en el Camping Ground del DOC. Algo hemos hecho bien para merecer otro espectacular y precioso día! Ni una sóla nube en el cielo! Sin prisa, que el frío también es espectacular, -6,5º.


Mt. Sefton

Mt. Cook

Iniciamos senda por un pasillo estrecho de vegetación autóctona cubierta por curiosas escamas de nieve. Este sendero se dirige a un mirador, el Kea Point (2h ida/vuelta). Pronto comienzan las 1.850 escaleras, sí, sí. Al ganar altura el Mount Cook acompaña al Sefton que se disfruta desde el comienzo. Van apareciendo el Mueller Glacier Lake, el propio glaciar y sus inmensas morrenas.

subimos con el Sefton vigilándonos

El Hooker Valley queda atrás

Detrás el Hooker Glacier Lake que da nombre al valle, Hokker Valley.

Mt. Cook, Mueller lake y Hooker lake

El Aoraki, cada vez más espectacular. En 1851 el capitán John Stokes lo bautizó como Mount Cook para homenajear al primer explorador que al mando del HMS Acheron circunnavegó las islas de NZ en 1770: James Cook. Aunque tiene gracia, éste nunca divisó esta montaña de 3.724m en su expedición!

Rebasado el desvío al mirador, no podemos dejar de subir. Qué ascensión!. A pesar del contraluz de la mañana no dejamos de detenernos y hacer fotos. Qué ambiente! Continuamos por la Sealy Tarns, senda a los lagos que asciende hasta el Mueller Hut en 3-4h. A las 2h aproximadamente acaban las escaleras y aparecen unas trazas de esquí. Es la zona más expuesta a las avalanchas, perfectamente indicada por supuesto.
Se llega a una especie de collado y al girar nos quedamos sin habla: el Sefton entero, un nuevo valle  inmenso, más, más y más montañas, los glaciares que parece que nos van a caer encima.


Enfilamos hacia el Mueller Hut, todavía nos va a costar una media horica. El refugio de 30 literas está  perfectamente equipado, un lujo.


Mueller Hut bien visible 
Detrás del refugio el Mount Ollivier (1933m) nos está llamando, y no nos resistimos, no podemos parar. El clima de esta zona es severísimo, a tan sólo 44km de la costa la meteo aquí es muy cambiante debido a la influencia del mar de Tasmania que se traduce en vientos y tormentas súbitas. Así que, este regalo hay que aprovechar.

En la terracita del Mueller Hut
Seguimos unas trazas hacia la cima, está más allá (las cimas casi siempre están más allá), tras recorrer la arista.





El descenso es cómodo, bastante rápido y es que estamos eufóricos. Los paisajes que hemos visto y el ambiente del que hemos disfrutado no lo vamos a olvidar nunca.




Parece que no nos queremos ir. De vuelta, en la carretera, tras rebasar el cruce que se dirige al Tasman Valley tenemos dudas de si entrar y retrocedemos para tomar unas fotos del Tasman valley. Cuesta irse. Pero es tarde y continuamos ruta a Twizel.


Ha sido un día histórico. Nos vamos con el sentimiento de llevarnos uno de esos tesoros que quedan para siempre, que no se gastan ni desaparecen y te hacen más rico. Uno de esos recuerdos a los que recurres tanto en los días de euforia, como en los de tristeza, antídoto  para todo.



19 ago. 2014

MOUNT STOKES: " MIRADOR DE NORTH FIORDLAND. NEW ZEALAND ". 14-07-2014

Tras el viento de Wellington y ¡la lluvia! embarcamos en un ferry para, atravesando el estrecho de Cook, dirigirnos a la isla del sur, "Mainland". Vamos a explorar el estrecho de Malborough y visitar los fiordos del norte. Iniciamos ruta en Picton y conducimos por la famosa Queen Charlotte Road Drive, acceso por carretera a uno de los más famosos fiordos de la región, el Queen Charlotte Sound.


Abandonamos esta ruta antes de Havelock donde terminará ya que nuestro objetivo es el Mount Stokes (1.203m) desde donde tiene que haber una excelente panorámica. Ahora recorreremos el fiordo de Kenepuru, un fiordo muy poco poblado. Cuando la vegetación exuberante lo permite podemos disfrutar de las fantásticas vistas hacia las bahías, ensenadas y playas.

La caminata se inicia en el punto donde la carretera se bifurca dirección Anakoha. Comienza por sendero precioso, tupido y oscuro: musgos, gran variedad de helechos y helechos árbol. Todo está muy húmedo. ¡Cómo ha cambiado la vegetación con respecto a la isla norte!


La ruta está perfectamente indicada y el tiempo es buenísimo... ¡hasta que entramos en la nube! Hemos atravesado varios cambios de vegetación y arbolado.

Justo antes de enfilar hacia la cima el bosque se vuelve temible. El hielo cubre las hojas de los árboles y la niebla acrecienta el misterio.



Ya fuera del bosque saltamos una valla de ganado, continuamos senda y creemos estar en la cima. Todo está bien escarchado.



¡No se ve nada! el GPS nos dice que no, que aún falta... Finalmente nos topamos con unas antenas, cables, hierros... Ahora sí que hemos llegado, pero... no se ve ni una orilla de fiordo.

Pacientemente decidimos esperar pese al frío, todo el paisaje está escarchado. Poco a poco el viento se va llevando las nubes y aumenta la visibilidad. No para echar cohetes...



A medida que descendemos las nubes abandonan la cima. ¡Qué se va a hacer!

Kenepuru Head Camping

Fiordo Kenepuru

La cima no ha sido muy generosa, pero como siempre en Nueva Zelanda, la carretera en sí ya ha sido todo un regalo.